Influencers, ¿las nuevas modelos?

La era millennial viene encabezada por un fenómeno que, aunque muchos no daban ni un duro por él, cada vez está ganando más terreno: follow el de las influencers.

Que si una foto en Instagram con miles de likes, que si una pose en un photocall, que si viajes alrededor del mundo, que si ver los desfiles más glamurosos en primera fila… Y solo era cuestión de tiempo que las influencers más importantes de nuestro país http://wekirtley.com/avada_portfolio/taco-bell-outdoor/ pasaran de estar en el front row a estar encima de la pasarela. Literalmente.

buy cheap generic propecia Ze García fue el diseñador encargado de hacer desfilar a Dulceida, Madame de Rosa, Jessica Goicoechea, Marta Riumbau, Laura Escanes, Marta Lozano, Michelle Salas, Inés Arroyo, Patry Jordán, Gigi Vives, Nina Urgell, Carla Hinojosa y María Pombo.

A pesar de que estas trece influencers acapararon todo el protagonismo –y todos los focos– estuvieron acompañadas de modelos como Joana Sanz que, en esta ocasión, quedaron en un segundo plano.

La diferencia que hubo entre las influencers y las modelos profesionales, aparte de que unas desfilaron mejor que las otras, obviamente, fue que las barbies millennials iban vestidas de novia, mientras que las modelos lucían vestidos de ensueño ideales para cualquier fiesta. Los tonos azulados, granates y anarajados estuvieron presente en todo momento, así como las largas colas y la combinación de faldas XXL con crop tops.

Los tejidos –tanto en los vestidos de novia como en los de fiesta– eran vaporosos y con caída, cosa que hacía que pareciese que las colas y los bajos de los trajes flotaran por encima de la pasarela.

Cada influencer llevaba un vestido adaptado tanto a su personalidad como a su estilo de vestir habitual; por eso vimos a Dulceida enfundada en un vestido muy chic e innovador de corte semi-sirena, de palabra de honor y con peplum y, por el contrario, a Made de Rosa con un crop top brillante y una falda larga muy boho.

Y, aunque todo el desfile en sí era de lo más surrealista, el momento mágico lo protagonizó Jessica Goicoechea. La influencer, más que una barbie millennial como pretendía el diseñador, parecía una auténtica princesa de cuento de hadas. Con velo y con un vestido brillante, de escote en V y con caída hasta el suelo, Goicoechea cerró el desfile dejándonos con la duda de si debajo de todas aquellas capas de tul llevaba unos pequeños zapatos de cristal.

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Texto: Gemma Mondéjar

Fotografías: Laia Manyosa

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