PradeSound 2017: Linda Guilala + Algora

Este fin de semana se celebraba una nueva edición del PradeSound, un certamen de reciente (octubre del año pasado) creación; un festival que aúna música y gastronomía, que tiene lugar en el riojabajeño municipio de Pradejón, y que, junto a otras interesantes propuestas culturales, como el Fardelej Music & Vida Festival (Arnedo) o el MUWI Rioja Fest (Logroño), intenta compensar la escasez de propuestas musicales de este tipo que sufre la comunidad.

 

Linda Guilala

Fueron los encargados de romper el hielo (y había mucho hielo que romper; no sólo porque la temperatura no acompañara). Linda Guilala se subían al escenario para presentar Psiconáutica, su segundo larga duración, publicado en 2016. El directo de la banda es tal y como uno espera. Su sonido electrónico y un tanto sucio no da tregua, te envuelve y se acaban destapando como una más que interesante propuesta capaz de ganar adeptos con cada nuevo tema.

 

Algora

Tras Linda Guilala llegaban Algora, o lo que es lo mismo, el proyecto musical de Víctor Algora.

El sonido de Algora es, en contraposición al que ofrecen Linda Guilala, tremendamente limpio. El concierto se iniciaba con Europa y el bosque enamorado, canción que el año pasado servía de adelanto de su muy reciente nuevo trabajo: Folclore del rascacielos, quizá su disco más accesible (dicho esto como todo un piropo). El setlist se centró, claro, en él (agradezco que en dicha lista hubiese hueco para mi tema preferido del mismo, la preciosa Los ojos de Pablo), pero también hubo tiempo para recuperar algunas de sus canciones más emblemáticas, como Terrorismo, Bruno, el oso (dedicada, a través de Raúl Querido, a todos los chicos con barba que nos encontrábamos entre el público) o La era punk, tema que servía para cerrar el show. A uno (y sí, hablo por mí) le invade la sensación de que (Víctor) Algora es uno de los talentos más desperdiciados por los promotores de este país (por lo menos de aquellos que se encargan de cerrar las contrataciones de los festivales de turno).

 

Se agradece que Pradejón apueste por ese tipo de actos. Ojalá su escasa repercusión (apuesto a que mucha gente ni siquiera se enteró de que se celebraba este fin de semana; mucho menos de sus actividades) no lo haga desaparecer prematuramente.

 

Informa: Paulo Ruiz Horna

Fotografías: Javier Mazo Carmona

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